SEGUIDORES

Y sucedía que mientras Moisés tenía en alto su mano, Israel prevalecía; y cuando dejaba caer la mano, prevalecía Amalec. Pero las manos de Moisés se le cansaban. Entonces tomaron una piedra y la pusieron debajo de él, y se sentó en ella. Y Aarón y Hur le sostenían las manos, uno de un lado y otro del otro. Así estuvieron sus manos firmes hasta que se puso el sol. Josué deshizo a Amalec y a su pueblo a filo de espada. (Éxodo 17:8-16)

 Era el propósito de Dios que Israel peleara contra Amalec. Era el propósito de Dios que Josué, escogiendo a un grupo de hombres, luchara a espada con ellos, y que Moisés, orando con la vara de Dios, clamara a Dios en dependencia completa de Él (Éxodo 17:9). Pero fueron dos hombres —dos simples creyentes— quienes pusieron la piedra debajo de Moisés para que este se sentara en su cansancio mientras oraba manteniendo la vara de Dios en su mano. Y fueron estos dos hombres —con su sentido común— quienes sostuvieron sus manos, cada uno de un lado, cuando las manos de Moisés caían agotadas. 

Claro que Dios hará su propósito en nuestras vidas, cómo Él lo ha planificado desde antes que naciéramos. Pero no podemos ignorar, que fueron dos hombres los que estuvieron ahí, sosteniendo las manos y el cuerpo de Moisés, para que el propósito de Dios se cumpliera en él y en Israel. Y son hombres los que Dios usará a nuestro lado para sostenernos mientras caminamos con nuestras varas levantadas en dependencia de Él. Y soy yo, y eres tú, quienes Dios usará para sostener las manos cansadas de nuestros hermanos en Cristo, que al igual que nosotros, andan con sus varas levantadas clamando y creyendo a Cristo en sus vidas. No ignoremos que Dios ha escogido hombres y mujeres para acompañarnos en este viaje a nuestra tierra prometida, y que no existen llaneros solitarios en la vida cristiana. Abre tus ojos, y mira a tu alrededor. ¿A quién notas que está dejando caer sus manos por el cansancio? ¿A quién ves débil y agotado tratando de mantener en alto su vara? Y ahora, ¿Cuál de sus dos manos tomarás para sostenerla y que no desmaye?

(Foto de Matthias Zomer vía Pexels)


 

Mucha gente regatea con Dios, intentando que Él rebaje sus condiciones. Ellos orarán "La Oración del Pecador”, siempre y cuando no tengan que ir a la iglesia cada semana. O irán a la iglesia, siempre y cuando no tengan que bautizarse. O se bautizarán, siempre y cuando no tengan que involucrarse en la iglesia. O donarán algo de su tiempo, siempre y cuando no tengan que dar nada de su dinero. O le darán parte de sí mismos a Dios, siempre y cuando no tengan que entregarse a Él por completo. En resumen, ellos están dispuestos a convertirse en cristianos, siempre y cuando puedan continuar viviendo para sí mismos. Se imaginan que existe alguna manera de aferrarse a sus pecados y aún así llegar al Cielo. Pero cualquiera que piense de esta manera, tiene aún un corazón en tinieblas. La salvación le pertenece solo a aquellos que caminan a la luz de la Palabra de Dios.

—Philip Graham Ryken, Exodus: Saved for God's Glory (Wheaton, IL: Crossway Books, 2005, 309. 

(Foto de Oriol Segon Torra vía Pexels)

Cada vez que pecamos; cada vez que le damos lugar al pecado en nuestras vidas (lo cual se siente tan placentero y atractivo cuando la tentación toca a nuestra puerta), nos colocamos delante de un tren; un tren en marcha y a toda velocidad, que nos está empujando a la destrucción. Un tren que, si somos sinceros, nos está llevando al punto dónde jamás quisiéramos llegar; al punto de perder todo lo que hemos recibido de la gracia de Dios: nuestras familias, nuestro llamado a servir a Dios, y por último, nuestras vidas.

(Photo by Anthony Colburn)

“Dame una fe que mueva montañas
y las convierta en valles:
dame el amor confiado de un niño
que desea reconstruir tu casa de nuevo;
que tu amor devore mi corazón
que consuma mi alma por Ti rescatada.

Quisiera todo el valioso tiempo aprovechar
y vivir nada más que para esto:
para gastar y ser gastado por aquellos
que a mi Salvador aún no han conocido;
dedicarme a ellos en cuerpo y alma,
y vivir solo de tu amor.

En tus benditas manos pongo, oh Señor,
todos mis talentos, dones y virtudes;
permíteme vivir para tu Palabra predicar,
y para tu gloria siempre vivir;
dedicar todos mis momentos
a proclamar al Amigo del pecador.

Enciende, ensancha y desborda mi corazón
con tu ilimitado amor divino,
para que me entregue con devoción
y les ame con un celo como el tuyo;
y les lleve hasta tu lado;
el Pastor que por sus ovejas murió.”

Charles Wesley

Un día como hoy, hace un año, mi hermano de 30 años de edad (Hernán Moisés Jiménez) falleció en un accidente de tránsito.

Cuando pienso en lo difícil que me fue manejar ese día y en la ausencia de mi hermano todo este año, siento una fuerte tristeza. Es como si una parte de mi cuerpo ha sido amputada. Me duele su ausencia, me hace falta mi hermano.

Pero por otro lado, le doy gracias a Dios por su obra en la vida de mi hermano, y especialmente por como se le reveló en los últimos 2 meses antes de su muerte.

Aunque ni yo, ni mi madre, ni mis hermanas, ni el resto de mi familia sabía que Moisés fallecería ese domingo en la tarde del 11 de Mayo del 2014, Dios si lo sabia, y había estado trabajando en la vida de mi hermano con fines de revelarse a su vida para salvación.

Así como Dios había determinado cual sería el día de salvación del ladrón en la cruz de Lucas 23:42-43, pienso que así mismo Dios había determinado la hora de salvación de mi hermano.

La Biblia nos dice en el libro de los Hechos capítulo 17 y versos del 26 al 27, que Dios ha establecido los tiempos y los límites en los que cada ser humano existirá en la tierra. Es decir, Dios ha determinado en que familia, país, cultura y época de la historia humana cada uno de nosotros existirá, con el fin de que cada uno de nosotros le busquemos.

Dios había determinado que Moisés naciera en la República Dominicana y específicamente dentro de mi familia el 23 de Agosto del 1983, y que tuviera la oportunidad de escuchar el evangelio de Jesucristo de manera clara en los últimos dos meses de su vida; especialmente 5 días antes de partir, cuando el y yo, sentados en la mesa del comedor de mi hogar, conversáramos sobre quien era Jesús y que significaba creer en el de acuerdo a la Biblia.

Moisés me hace falta, y el dolor de su ausencia es profundo dentro mi ser. Pero por otro lado, tengo la alegría de saber que el Dios creador del mundo y de todo lo que existe le amó mas que yo o cualquier miembro de mi familia lo pudo amar, y que lo hizo de tal manera que se encarnó en cuerpo de hombre para venir a morir en un una cruz inmerecida por causa de nuestros pecados, y que luego determinó, no solo el día, hora y lugar donde Moisés habría de nacer, sino también el día, la hora y el lugar donde Moisés debía escuchar el mensaje de las buenas nuevas de salvación de Jesucristo para salvación de su alma.

Moisés me seguirá haciendo falta mucho tiempo hasta ese día en que ambos nos encontraremos de nuevo en la gloria de nuestro Señor, pero estaré toda mi vida agradecido a Jesucristo por haberse revelado a su vida en el momento que Moises mas lo necesitó, justamente antes de morir.

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Moises (lado izquierdo) y yo en el día de su graduación de la universidad. Marzo 2009,

El pasado domingo 25 de Mayo el pastor Miguel Núñez de la Iglesia Bautista Internacional predicó un excelente sermón titulado: “Amando a Dios, Amando al Hermano”.

El texto base del sermón es Marcos 12:18-34 y el mismo puede ser escuchado aquí.

A continuación un breve extracto del mensaje:

Amar a Dios con todo tu corazón implica que tu corazón llora por las cosas que llora el corazón de Dios.

Amar a Dios con todo tu corazón implica que tu corazón se regocija con las cosas que regocijan al corazón de Dios.

Amar a Dios con todo tu corazón implica que no hay nada en tu corazón que tú desees mas que a Dios.

Amar a Dios con todo tu corazón implica que no hay nada en tu vida (persona, lugar, idea, profesión, salario, etc.) que tu no estés dispuesto a dejar por Dios, si Dios te lo pidiera.

Amar a Dios con todo tu corazón implica que no hay una relación en este mundo que esté por encima de tu relación con Dios.

Amar a Dios con todo tu corazón implica que tu corazón se deleita en las cosas que el corazón de Dios se deleita y ama las cosas que Dios ama.

Todos tenemos la obligación de hacer cuanto esté a nuestro alcance para promover el bienestar de nuestro prójimo. Si usted ama a alguien que está arruinando su vida por creencias equivocadas y no hace nada porque teme lo que otros puedan pensar, podría parecer que en lugar de ser amoroso, usted en realidad esté siendo cruel.

La vida tal y como la conocemos, con sus altos y bajos, pronto acabará, y todos rendiremos cuentas ante Dios de cómo hemos vivido.

- William Wilberforce, "Cristianismo Real", (Casa Creación, 2007), 19,20.

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Recientemente estuve en una boda donde se casaba una persona cercana a mi. En un momento de la celebración el juez civil que los casaba le pidió al novio que se arrodillara, tomara la mano de la novia, y besara lentamente el anillo de compromiso que había puesto en la mano de ella, como símbolo del amor y del compromiso que se expresaba en ese momento. Y unos minutos mas tarde, ambos novios leyeron sus votos donde prometieron respetarse y amarse, en riqueza y pobreza, en salud y enfermedad, y ser fieles el uno al otro, hasta que la muerte los separe.

Entonces, una pregunta vino a mi cabeza: ¿Que es lo que hace que un matrimonio perdure al pasar del tiempo? ¿Es ese pacto hecho públicamente en medio de lagrimas, fuertes emociones y expresiones de amor entre los novios, lo que cimienta el matrimonio para que dure hasta que la muerte los separe?

De acuerdo a las estadísticas publicadas por la Oficina de Nacional de Estadísticas de la República Dominicana, la tasa promedio de divorcio en esta nación desde el año 2001 al año 2012 fue de un 41%, es decir,  que 4 de 10 matrimonios en dicho período terminaron divorciados, y estas estadísticas solo consideran los matrimonios y divorcios registrados en las Oficialías del Estado Civil de la Junta Central Electoral, por lo que las mismas podrían ser mucho mayores si consideramos las uniones y separaciones de parejas que no están registradas en dichos registros administrativos.

¿Entonces? ¿Que es lo que puede asegurarnos que al pasar del tiempo no seremos parte de esas estadísticas y que podremos cumplir con las palabras expresadas en nuestras bodas donde nos juramos respeto, fidelidad y amor por toda la vida hasta que la muerte los separe?

En este año 2014 mi esposa y yo cumplimos 14 años de casados y debo admitir de que en nuestro tiempo de casados han habido momentos tanto para ella como para mi, donde hemos sentido frustración, enojo y dolor entre nosotros, y donde quizás hasta hemos considerado apropiarnos de esa salida tan popular y legal disponible en nuestra cultura para cuando dos personas se encuentran con “incompatibilidad de caracteres”. Pero,  ¿que ha hecho que nosotros no terminemos siendo parte de esas estadísticas de divorcios tan creciente en nuestra sociedad contemporánea?

La respuesta es sencilla, Dios.

La única razón por lo que nosotros no hemos terminado divorciados, y a la vez, hemos podido superar nuestros momentos de frustración, enojo y dolor, ha sido porque ambos hemos decidido someter nuestras voluntades en obediencia a Dios. Ruth Bell Graham, la esposa del famoso predicador estadounidense Billy Graham, dijo una vez que “un matrimonio feliz es la unión de dos buenos perdonadores”, y los que hemos permanecido casados luego de la luna de miel sabemos que esto es  verdad. Sin disposición a perdonarnos mutuamente, no puede sostenerse un matrimonio. Pero a la vez, dos buenos perdonadores no pueden existir al menos que ambos decidan morir a sus voluntades para seguir a Jesús y sus requerimiento para sus vidas.

Si usted y yo queremos matrimonios que perduren para toda la vida debemos trabajar en cimentar nuestros matrimonios en algo mas que nuestras propias emociones y deseos personales. Debemos fundamentar los mismos en la Palabra de Dios y dejar que el poder del Espíritu Santo obre en nuestras vidas de tal manera que seamos transformados para que no sean nuestras voluntades las que reinen en nuestro matrimonio, sino Dios mismo, quien es poderoso para sostener nuestra unión HASTA QUE LA MUERTE NOS SEPARE.

Fuente:
(1) http://www.one.gob.do/index.php?module=articles&func=view&itemtype=11&catid=74

Una de las principales fuentes de tristeza en el pueblo cristiano de hoy en día, es su poca dedicación al estudio de la Palabra de Dios. Por alguna razón que no entiendo, hemos llegado a la conclusión de que porque ya Dios nos ha salvado gratuitamente por medio de la cruz, y que ha puesto a morar dentro de nosotros a su Santo Espíritu, ya no necesitamos estudiar la Biblia.

Esta es quizás una de las principales razones de porque tantos cristianos nacidos de nuevo siguen viviendo estilo de vidas tan mundanos como los que vivían antes de conocer a Jesús, y que lo único que los diferencia de los incrédulos es la identificación que se hacen de ellos mismos cuando se identifican frente a los demás como “cristianos”.

Ya sea por engaño de Satanás o de nuestra propia carne (la cual solo busca su comodidad), hemos renunciado al esfuerzo que amerita estudiar las Escrituras, y de esta manera hemos abandonado la búsqueda de conocer más a Dios y de lo que EL requiere de nosotros.

Es por esto que deseo escribirles sobre una de las bendiciones mas grandes que Dios me ha dado en los últimos años. Esta bendición se llama Instituto Integridad & Sabiduría.

Personalmente estoy convencido de que Dios no me ha llamado a pastorear una iglesia, ni tampoco a salir como misionero a predicar el evangelio a una tierra lejana. Pero tengo una profunda convicción de que Dios si ha puesto un llamado sobre mi vida, y este llamado es el de trabajar en mis negocios de manera tal que testifique a mis empleados, clientes y proveedores de quien es ese Dios al que yo sigo; un llamado a ser un esposo fiel y amoroso con mi esposa de manera tal que las personas que me rodean puedan visualizar cual es el amor de Cristo por su iglesia; un llamado a ser un padre que muestre la veracidad del evangelio de Jesucristo a mis hijos a través de mi propia vida; en resumen, un llamado a ser un testigo fiel de Jesucristo en el lugar de la sociedad donde Dios me ha colocado. 

Y es aquí donde el Instituto Integridad & Sabiduría se ha vuelto una herramienta importante en mi vida como creyente, porque este ministerio educativo no solo está enfocado en capacitar a pastores y líderes cristianos en sus ministerios, sino que en su visión como instituto de estudios bíblicos tiene un espacio para personas como yo; personas que estamos llamados a vivir “vidas ordinarias fundamentadas en las escrituras con el fin de realizar un impacto trascendental en la sociedad”.

Para los que no conocen el Instituto Integridad & Sabiduría, les invito a que visiten su página web aquí.

Les dejo con el objetivo de la concentración que imparte el instituto en Liderazgo Transformador, que es justamente la concentración teológica que estoy cursando en estos momentos:

Una de las grandes carencias entre los cristianos de nuestra generación es la falta de obediencia para con la responsabilidad individual y grupal de ser "sal y luz" en el mundo (Mt. 5:13-16). La ausencia de cristianos sabios e íntegros que declaren el señorío de Jesucristo en medio de sus actividades, responsabilidades y aportes seculares es notable en América Latina. Es lamentable que una gran mayoría no pueda ver claramente sus actividades laborales y profesionales como un servicio al Señor debido, básicamente, a que una fuerte dicotomía entre lo que es considerado sagrado y secular está firmemente arraigada en la tradición evangélica de nuestra región. Es así que todo lo religioso es considerado sagrado y con valor eterno, mientras que las ocupaciones seculares son despreciadas y vistas simplemente como un mal necesario. Finalmente se tiende a considerar como "llamados por Dios" únicamente a los pastores, obreros eclesiásticos o misioneros que estén realizando labores dentro del organigrama de la iglesia. Toda otra labor (sin que importe su valor o contribución) queda relegada a un segundo plano y, por lo tanto, se le percibe como ajena o distante de los intereses reales de Dios.

Si esta falsa separación fuera eliminada, entonces lo primero que debería ser bendecido sería la participación e influencia del creyente en el mundo, porque es allí donde se encuentra un enorme punto ciego que estaba injustamente privado de la voluntad de Dios. La espiritualidad cristiana además de ser demostrada en la vida del ministerio de la iglesia debe también ser evidente en las actividades comúnmente llamadas seculares del pueblo de Dios porque nada en la vida está fuera del control y la bendición del Señor. Martín Lutero lo explicaba con su pasión característica de la siguiente manera:

"La idea de que el servicio a Dios debe quedar reducido solamente al servicio en el altar, el canto, la lectura, el sacrificio y cosas semejantes a estas es sin lugar a dudas el truco más horrendo del diablo. ¿Cómo puede el maligno habernos llevado tan lejos a través de la estrecha concepción de que el servicio a Dios sólo se lleva a cabo en la iglesia y en los trabajos que se hacen dentro de ella? ... El mundo entero puede abundar con servicios para el Señor, ministerio – no sólo en las iglesias sino también en el hogar, la cocina, el taller, y el campo."

Esta concentración, por lo tanto, tiene como finalidad el poder presentar una completa visión bíblica de lo que significa ser cristianos en medio de la sociedad contemporánea, así como brindar las herramientas necesarias para poder influenciar, impactar y transformar la sociedad para la gloria de Dios. La meta es poder formar líderes cristianos que le devuelvan a sus vidas públicas el sentido de propósito y de servicio originalmente diseñado por Dios; y más aún, el volver a enriquecer sus habilidades profesionales con los principios de cosmovisión cristiana, fe, esperanza, apologética, ética, amor y justicia que sustentan el cristianismo.

http://integridadysabiduria.org/instituto/concentracion-en-liderazgo-transformador

En la práctica, no es sólo la Iglesia Católica la que propugna la inerrancia de su magisterio. También en las iglesias evangélicas hay quienes se aferran a sus ideas sobre el significado del texto bíblico con tal seguridad que ni por un momento admiten la posibilidad de que otras interpretaciones sean más correctas. A veces ese aferramiento va acompañado de una fuerte dosis de emotividad y no poca intolerancia, características poco recomendables en quien practica la exégesis bíblica.

Quien se encastilla en una tradición exegética, sin someter a constante revisión sus interpretaciones, pone al descubierto una gran ignorancia, tanto en lo concerniente a las dimensiones de la Escritura como en lo relativo a las limitaciones del exegeta. La plena compresión de la totalidad de la Biblia y la seguridad absoluta de lo atinado de nuestras interpretaciones siempre estará mas allá de nuestras posibilidades.

- José M. Martínez, "Hermenéutica Bíblica (Cómo interpretar las Sagradas Escrituras", (CLIE, 1984), 30,31.

Los hechos históricos muestran que los mayores males siempre han sido el resultado de la negación de Dios, y no de la búsqueda de Dios.

Sólo en el siglo XX, más personas inocentes han sido asesinadas, torturadas y esclavizadas por ideologías seculares (el nazismo y el comunismo), que por todas las religiones en toda la historia de la humanidad.

- Gregory Koukl, "Tactics: A Game Plan for Discussing Your Christian Convictions", (Zondervan, 2009), 177.

Hasta que no nos demos cuenta que el Señor está más preocupado por el tamaño de nuestros corazones y no tanto por el de nuestros órganos genitales, no podremos entender la real idea de Dios con respecto a nuestra masculinidad.

[Pero], ¿Qué es el corazón? Es coraje, pero ¿Coraje para hacer qué? El coraje para hacer lo correcto cuando todo lo demás nos dice que no debemos hacerlo. El coraje para levantarnos por encima de las circunstancias que nos rodean. El coraje para representar la idea correcta de Dios de lo que es un hombre verdadero, dándonos a otros cuando cuesta hacerlo y cuando todo lo demás nos dice que debemos primero cuidar de nosotros.

- Eric Metaxas, "Seven Men: And the Secret of Their Greatness", (Thomas Nelson, 2013), Kindle Location 268

“Tan grande es mi veneración por la Biblia que cuanto más pronto empiecen mis hijos a leerla más confiada será mi esperanza de que llegarán a ser ciudadanos útiles de su país y miembros respetables de la sociedad. Desde hace muchos años, practico el leer la Biblia una vez al año”

John Quincy Adams (1767-1848), diplomático y político estadounidense que llegó a ser el sexto presidente de los Estados Unidos.

- Citado por: Vishal Mangalwadi, "El libro que dio forma al mundo: Como la Biblia creó el alma de la civilización occidental", (Grupo Nelson, 2011), 405.

No son los muchos libros [de teología] lo que hacen a los hombres entendidos, ni siquiera la lectura; sino que es un buen libro [la Biblia] leído con frecuencia, por pequeño que sea, el que hace a un hombre entendido en las Escrituras y santo.

Martín Lutero

- Citado por: Vishal Mangalwadi, "El libro que dio forma al mundo: Como la Biblia creó el alma de la civilización occidental", (Grupo Nelson, 2011), 226.

Lutero fue «protestante» porque vio en su mundo mucho contra lo cual protestar. Pero no se convirtió en reformador simplemente porque protestaba. Cambió Europa porque halló algo por lo que cantar, algo por lo que vivir y algo por lo que morir. Halló una relación de pacto con el Dios Todopoderoso. Una relación en la que él podía contar. Era una fe, una cosmovisión, sobre la cual su decadente mundo podía ser reconstruido. Sin embargo, era mucho más que una idea o credo. Era una relación vibrante con alguien por quien valía la pena morir, un asunto de amor que merecía canciones.

Lutero se emocionaba con la Biblia en parte porque ella enseñaba que él no podía ni necesitaba hacer nada para merecer el amor de Dios. La salvación—el perdón del pecado y la restauración de la relación de la persona con Dios— era una dádiva de gracia que las manos vacías de la fe debían recibir…

…Lutero se hizo reformador porque se dio cuenta de que, para conformarse a la Palabra de Dios, todos los hijos de Dios necesitarían tener esa Palabra en su propia lengua. Tradujo la Biblia a su propio dialecto alemán. Su traducción llegaría a imprimirse en cientos de ediciones y convertiría su dialecto en el «alemán estándar» para todo el mundo que habla ese idioma…

…Lutero redescubrió la doctrina del Nuevo Testamento del sacerdocio de todos los creyentes, que hizo necesario que toda la congregación adorara a Dios tanto cantando como con la oración y otros medios. «Dios», creía él, «ha creado al hombre con el propósito expreso de adorarle y exaltarle ». Debido a su creencia en el sacerdocio de todos los creyentes, Lutero compuso himnos en la lengua de su pueblo, el alemán, y llevó la música a los pulmones y labios de hasta el más pobre campesino de la congregación.

- Vishal Mangalwadi, "El libro que dio forma al mundo: Como la Biblia creó el alma de la civilización occidental", (Grupo Nelson, 2011), 17-18.

El Evangelio es un relato directo de testigos oculares. Decir que Jesús murió por nuestros pecados es decir que el testigo ocular que vio a Jesús colgado de la cruz comprendió que Jesús estaba llevando allí los pecados del mundo. Es decir, vio con sus ojos que no era la justicia del mundo lo que colgaba en la cruz del Calvario, sino la injusticia, la crueldad y la brutalidad.

Los dos jueces que juzgaron a Jesús, Pilato y Herodes, le hallaron inocente. ¿Por qué, entonces, estaba él colgado en la cruz? Fue la envidia, celos, odio y temor del liderazgo judío de entonces lo que le crucificó. Fue la codicia de su discípulo Judas, que le traicionó por treinta monedas de plata. Fue la cobardía moral de los seguidores de Jesús y de las masas judías. El pecado del mundo, en otras palabras, era visible a plena vista para cualquier testigo, ya fuera seguidor de Cristo, su oponente o un transeúnte indiferente. La cruz fue una demostración de que, aunque el pecado produzca algunos buenos resultados—plata, en el caso de Judas—, su última consecuencia es terrible. Es muerte.

- Vishal Mangalwadi, "El libro que dio forma al mundo: Como la Biblia creó el alma de la civilización occidental", (Grupo Nelson, 2011), 270.

Quienquiera que se aplica a la medicina debe seriamente pesar las siguientes consideraciones: Primero, que un día tendrá que rendir cuentas al Juez Supremo de las vidas de los enfermos confiados a su cuidado. Luego, cualquiera que sea la habilidad o conocimiento que, por favor divino, llegara a poseer, debe dedicarlos por encima de todo a la gloria de Dios y el bienestar de la raza humana. En tercer lugar, debe recordar que no es una criatura vil o innoble con quien trata. Podemos asegurar la valía de la raza humana puesto que es por causa de ella que el Unigénito Hijo de Dios se hizo hombre y, por consiguiente, ennobleció la naturaleza que él tomó sobre sí. Finalmente, el médico debe tener presente que él mismo no está exento de la suerte común, sino que está sujeto a las mismas leyes de mortalidad y enfermedad que sus semejantes y que cuidará a los enfermos con mayor diligencia y ternura si recuerda que él mismo es su compañero sufriente.

Thomas Sydenham (1624-1689), médico inglés del siglo XVII, a quien se le llama “Hipócrates inglés” y el “padre de la medicina inglesa”.

- Citado por: Vishal Mangalwadi, "El libro que dio forma al mundo: Como la Biblia creó el alma de la civilización occidental", (Grupo Nelson, 2011), 327.

Todas las sociedades de los hombres deben ser gobernadas de una manera u otra. Cuanto menos tengan del riguroso gobierno del estado, más debe haber del gobierno propio individual. Cuanto menos descansen en la ley pública o en la fuerza pública, más deben descansar en el freno moral privado. Los hombres, en una palabra, necesariamente, deben ser controlados, bien sea por un poder interno o por un poder externo a ellos; bien sea por la Palabra de Dios o por el brazo fuerte del hombre; bien sea por la Biblia o por la bayoneta.

Robert C. Winthrop, Portavoz de la Cámara de Representantes de EE.UU. (1847–1849) y dirigente de la Sociedad Bíblica.

- Citado por: Vishal Mangalwadi, "El libro que dio forma al mundo: Como la Biblia creó el alma de la civilización occidental", (Grupo Nelson, 2011), 375.

Es el mayor de todos los males posibles... es locura sin freno. Los hombres son aptos para la libertad civil en proporción exacta a su disposición a poner cadenas morales a su propio apetito... La sociedad no puede existir, a menos que se ponga en alguna parte un poder controlador sobre la voluntad y las inclinaciones; y cuanto menos haya por dentro, más debe haber por fuera.

Edmund Burke, estadista británico, en “A Letter to a Member of the National Assembly” [Carta a un miembro de la Asamblea Nacional] (1791).

- Citado por: Vishal Mangalwadi, "El libro que dio forma al mundo: Como la Biblia creó el alma de la civilización occidental", (Grupo Nelson, 2011), 374.

Soy superviviente de un campo de concentración. Mis ojos vieron lo que nadie debe presenciar. Cámaras de gas construidas por cultos ingenieros. Niños envenenados por educados médicos. Bebés asesinados por educadas enfermeras. Mujeres y pequeños a quienes graduados de secundaria y universidad mataron a tiros y quemaron.

Así que soy escéptico en cuanto a la educación. Mi petición es: Ayuden a sus estudiantes a que sean más humanos. Sus esfuerzos jamás deben producir monstruos cultos, psicópatas capacitados o Eichmanns más educados. La lectura, escritura y aritmética son importantes solo si sirven para hacer más humanos a nuestros hijos.

Haim G. Ginott (1922-1973)

- Citado por: Vishal Mangalwadi, "El libro que dio forma al mundo: Como la Biblia creó el alma de la civilización occidental", (Grupo Nelson, 2011), 387.