SEGUIDORES

Mostrando entradas con la etiqueta Vishal Mangalwadi. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Vishal Mangalwadi. Mostrar todas las entradas

“Tan grande es mi veneración por la Biblia que cuanto más pronto empiecen mis hijos a leerla más confiada será mi esperanza de que llegarán a ser ciudadanos útiles de su país y miembros respetables de la sociedad. Desde hace muchos años, practico el leer la Biblia una vez al año”

John Quincy Adams (1767-1848), diplomático y político estadounidense que llegó a ser el sexto presidente de los Estados Unidos.

- Citado por: Vishal Mangalwadi, "El libro que dio forma al mundo: Como la Biblia creó el alma de la civilización occidental", (Grupo Nelson, 2011), 405.

No son los muchos libros [de teología] lo que hacen a los hombres entendidos, ni siquiera la lectura; sino que es un buen libro [la Biblia] leído con frecuencia, por pequeño que sea, el que hace a un hombre entendido en las Escrituras y santo.

Martín Lutero

- Citado por: Vishal Mangalwadi, "El libro que dio forma al mundo: Como la Biblia creó el alma de la civilización occidental", (Grupo Nelson, 2011), 226.

Lutero fue «protestante» porque vio en su mundo mucho contra lo cual protestar. Pero no se convirtió en reformador simplemente porque protestaba. Cambió Europa porque halló algo por lo que cantar, algo por lo que vivir y algo por lo que morir. Halló una relación de pacto con el Dios Todopoderoso. Una relación en la que él podía contar. Era una fe, una cosmovisión, sobre la cual su decadente mundo podía ser reconstruido. Sin embargo, era mucho más que una idea o credo. Era una relación vibrante con alguien por quien valía la pena morir, un asunto de amor que merecía canciones.

Lutero se emocionaba con la Biblia en parte porque ella enseñaba que él no podía ni necesitaba hacer nada para merecer el amor de Dios. La salvación—el perdón del pecado y la restauración de la relación de la persona con Dios— era una dádiva de gracia que las manos vacías de la fe debían recibir…

…Lutero se hizo reformador porque se dio cuenta de que, para conformarse a la Palabra de Dios, todos los hijos de Dios necesitarían tener esa Palabra en su propia lengua. Tradujo la Biblia a su propio dialecto alemán. Su traducción llegaría a imprimirse en cientos de ediciones y convertiría su dialecto en el «alemán estándar» para todo el mundo que habla ese idioma…

…Lutero redescubrió la doctrina del Nuevo Testamento del sacerdocio de todos los creyentes, que hizo necesario que toda la congregación adorara a Dios tanto cantando como con la oración y otros medios. «Dios», creía él, «ha creado al hombre con el propósito expreso de adorarle y exaltarle ». Debido a su creencia en el sacerdocio de todos los creyentes, Lutero compuso himnos en la lengua de su pueblo, el alemán, y llevó la música a los pulmones y labios de hasta el más pobre campesino de la congregación.

- Vishal Mangalwadi, "El libro que dio forma al mundo: Como la Biblia creó el alma de la civilización occidental", (Grupo Nelson, 2011), 17-18.

El Evangelio es un relato directo de testigos oculares. Decir que Jesús murió por nuestros pecados es decir que el testigo ocular que vio a Jesús colgado de la cruz comprendió que Jesús estaba llevando allí los pecados del mundo. Es decir, vio con sus ojos que no era la justicia del mundo lo que colgaba en la cruz del Calvario, sino la injusticia, la crueldad y la brutalidad.

Los dos jueces que juzgaron a Jesús, Pilato y Herodes, le hallaron inocente. ¿Por qué, entonces, estaba él colgado en la cruz? Fue la envidia, celos, odio y temor del liderazgo judío de entonces lo que le crucificó. Fue la codicia de su discípulo Judas, que le traicionó por treinta monedas de plata. Fue la cobardía moral de los seguidores de Jesús y de las masas judías. El pecado del mundo, en otras palabras, era visible a plena vista para cualquier testigo, ya fuera seguidor de Cristo, su oponente o un transeúnte indiferente. La cruz fue una demostración de que, aunque el pecado produzca algunos buenos resultados—plata, en el caso de Judas—, su última consecuencia es terrible. Es muerte.

- Vishal Mangalwadi, "El libro que dio forma al mundo: Como la Biblia creó el alma de la civilización occidental", (Grupo Nelson, 2011), 270.

Quienquiera que se aplica a la medicina debe seriamente pesar las siguientes consideraciones: Primero, que un día tendrá que rendir cuentas al Juez Supremo de las vidas de los enfermos confiados a su cuidado. Luego, cualquiera que sea la habilidad o conocimiento que, por favor divino, llegara a poseer, debe dedicarlos por encima de todo a la gloria de Dios y el bienestar de la raza humana. En tercer lugar, debe recordar que no es una criatura vil o innoble con quien trata. Podemos asegurar la valía de la raza humana puesto que es por causa de ella que el Unigénito Hijo de Dios se hizo hombre y, por consiguiente, ennobleció la naturaleza que él tomó sobre sí. Finalmente, el médico debe tener presente que él mismo no está exento de la suerte común, sino que está sujeto a las mismas leyes de mortalidad y enfermedad que sus semejantes y que cuidará a los enfermos con mayor diligencia y ternura si recuerda que él mismo es su compañero sufriente.

Thomas Sydenham (1624-1689), médico inglés del siglo XVII, a quien se le llama “Hipócrates inglés” y el “padre de la medicina inglesa”.

- Citado por: Vishal Mangalwadi, "El libro que dio forma al mundo: Como la Biblia creó el alma de la civilización occidental", (Grupo Nelson, 2011), 327.

Todas las sociedades de los hombres deben ser gobernadas de una manera u otra. Cuanto menos tengan del riguroso gobierno del estado, más debe haber del gobierno propio individual. Cuanto menos descansen en la ley pública o en la fuerza pública, más deben descansar en el freno moral privado. Los hombres, en una palabra, necesariamente, deben ser controlados, bien sea por un poder interno o por un poder externo a ellos; bien sea por la Palabra de Dios o por el brazo fuerte del hombre; bien sea por la Biblia o por la bayoneta.

Robert C. Winthrop, Portavoz de la Cámara de Representantes de EE.UU. (1847–1849) y dirigente de la Sociedad Bíblica.

- Citado por: Vishal Mangalwadi, "El libro que dio forma al mundo: Como la Biblia creó el alma de la civilización occidental", (Grupo Nelson, 2011), 375.

Es el mayor de todos los males posibles... es locura sin freno. Los hombres son aptos para la libertad civil en proporción exacta a su disposición a poner cadenas morales a su propio apetito... La sociedad no puede existir, a menos que se ponga en alguna parte un poder controlador sobre la voluntad y las inclinaciones; y cuanto menos haya por dentro, más debe haber por fuera.

Edmund Burke, estadista británico, en “A Letter to a Member of the National Assembly” [Carta a un miembro de la Asamblea Nacional] (1791).

- Citado por: Vishal Mangalwadi, "El libro que dio forma al mundo: Como la Biblia creó el alma de la civilización occidental", (Grupo Nelson, 2011), 374.

Soy superviviente de un campo de concentración. Mis ojos vieron lo que nadie debe presenciar. Cámaras de gas construidas por cultos ingenieros. Niños envenenados por educados médicos. Bebés asesinados por educadas enfermeras. Mujeres y pequeños a quienes graduados de secundaria y universidad mataron a tiros y quemaron.

Así que soy escéptico en cuanto a la educación. Mi petición es: Ayuden a sus estudiantes a que sean más humanos. Sus esfuerzos jamás deben producir monstruos cultos, psicópatas capacitados o Eichmanns más educados. La lectura, escritura y aritmética son importantes solo si sirven para hacer más humanos a nuestros hijos.

Haim G. Ginott (1922-1973)

- Citado por: Vishal Mangalwadi, "El libro que dio forma al mundo: Como la Biblia creó el alma de la civilización occidental", (Grupo Nelson, 2011), 387.