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El distintivo de un líder piadoso en la iglesia es servicio humilde, amoroso, abnegado y generoso. El Señor no llama a los suyos a ser celebridades ni personajes carismáticos, mucho menos patrones dominantes sino todo lo contrario: siervos abnegados que encuentran su mayor satisfacción y gozo en emular la devoción, el sacrificio, la humildad y el amor de su Señor, el gran pastor de las ovejas y el Príncipe de los pastores.
 John MacArthur, "Tito: Comentario MacArthur del Nuevo Testamento", Portavoz (2012), pag. 41 
Todos los líderes efectivos, fructíferos y con una vida espiritual genuina que hay en la iglesia de Cristo, son conscientes en lo profundo de su ser de que se encuentran por completo bajo la autoridad divina. Ese conocimiento consciente se convierte en la realidad controladora de sus vidas. Ellos no buscan cumplir un plan de metas personales, ni obtener fama y renombre o levantar imperios personales. Se contentan y sienten honrados por el privilegio de estar sujetos por entero al Amo que en su gracia les ha escogido, comisionado y enviado.
John MacArthur, "Tito: Comentario MacArthur del Nuevo Testamento", Portavoz (2012), pag. 20 

Uno de los libros que he estado leyendo recientemente es el de Watchman Nee titulado “El Carácter del Obrero de Dios”.

En este libro Nee detalla las distintas características que debe tener el carácter de un obrero de Dios, entre las cuales se encuentra “el saber escuchar”. Al respecto, el comenta lo siguiente:

“Ésta es una necesidad desesperada de aquellos que están involucrados en la obra del Señor. Es lamentable que muy pocos creyentes sepan escuchar a los demás. Algunos pueden pasarse una hora entera hablando con un hermano; sin embargo, al final, éste tal vez no sepa ni de qué se le habló. Nuestra habilidad para escuchar es muy deficiente. Si no somos capaces de oír lo que las personas nos dicen, ¿cómo podemos oír lo que Dios nos dice?.

Cuando alguien se siente a hablar con nosotros debemos ser capaces de entender claramente todo lo que nos dice. Pero, si no somos capaces de entender las palabras de los hombres, dudo mucho que tengamos la habilidad para entender lo que Dios nos habla en nuestro interior. Si no podemos entender las palabras audibles del hombre, ¿cómo podremos entender las palabras que Dios nos habla en nuestro espíritu?”

image En 1 Timoteo 3 se enumeran las calificaciones de los pastores: El líder de la iglesia debe ser un hombre que esté por encima del reproche, con dominio de sí mismo, con pensamientos sobrios, respetable, hospitalario, no violento sino gentil, que no busque pelea, que no sea amante del dinero. Observe que las calificaciones se relacionan en su mayoría con la calidad de su vida. Creo que ser pastor es una profesión de carácter. No hay destreza, capacidad de liderazgo o estrategias de comunicación que puedan reemplazar el carácter piadoso. Busque una iglesia done el carácter personal sea más importante que el título, la posición y el éxito.

He encontrado que los líderes más eficientes se ven a sí mismos primero como siervos. Y los líderes con integridad siempre recuerdan que deben rendir cuentas. No se ven ellos mismos como inmunes al pecado, sino que construyen a su alrededor salvaguardas económicas, morales y de toda otra categoría, para impedirse negociar. Se ven a sí mismos como siervos del Gran pastor, y viven a la luz de su responsabilidad ante El.

Joshua Harris, ¡Deje De Coquetear Con La Iglesia!, Editorial Unilit (2006), p.91

Una vez le preguntaron a Charles Colson cuáles eran para él las tres principales cualidades de un líder. Él respondió:

"Bueno, la primera sería integridad y la segunda sería integridad. Y la tercera sería (lo has adivinado) integridad”.